Prelado Archive

  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! La llegada del mes de mayo trae siempre a nuestras almas una particular alegría. Al júbilo pascual se une el comienzo de unas semanas dedicadas especialmente a la Virgen, en gran número de países. ¿Y cómo no van a llenarse de gozo los hijos al notar de forma especial y con más cercanía la presencia de la madre? Resulta muy lógico que suceda así. Como aseguraba un antiguo escritor eclesiástico, la Virgen, durante la visita a santa Isabel, «con su lengua (…) hizo brotar para su prima, como de una fuente, un río de dones divinos. En efecto, allí donde llega la llena de gracia, todo queda colmado de alegría»[1]. Hoy desearía repasar una vez más con vosotros algunos de los motivos de júbilo y de agradecimiento que nos trae este quinto mes del año. Ya el primer día, la fiesta de san José Artesano, hoy conmemorada, constituye un momento de auténtico gaudium para las mujeres y los...

    Carta del Prelado [mayo 2012]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! La llegada del mes de mayo trae siempre a nuestras almas una particular alegría. Al júbilo pascual se une el comienzo de unas semanas dedicadas especialmente a la Virgen, en gran número de países. ¿Y cómo no van a llenarse de gozo los hijos al notar de forma especial y con más cercanía la presencia de la madre? Resulta muy lógico que suceda así. Como aseguraba un antiguo escritor eclesiástico, la Virgen, durante la visita a santa Isabel, «con su lengua (…) hizo brotar para su prima, como de una fuente, un río de dones divinos. En efecto, allí donde llega la llena de gracia, todo queda colmado de alegría»[1]. Hoy desearía repasar una vez más con vosotros algunos de los motivos de júbilo y de agradecimiento que nos trae este quinto mes del año. Ya el primer día, la fiesta de san José Artesano, hoy conmemorada, constituye un momento de auténtico gaudium para las mujeres y los...

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  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Os escribo al comienzo de la Semana Santa. Desde la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, que celebramos hoy, hasta su resurrección en la mañana de Pascua, la Iglesia revive en la liturgia —a la que nos unimos todos— los grandes misterios de nuestra redención. Comencemos, pues, con una profunda acción de gracias a Dios por las grandes maravillas que ha realizado en favor de los hombres. Y dispongámonos con creciente intensidad a acompañar a Nuestro Señor en el Triduo sacro, acercándonos a Él en esas horas dolorosas de su entrega por nosotros, para asistir también a su exaltación gloriosa. Pensar en la muerte de Cristo —advierte san Josemaría— se traduce en una invitación a situarnos con absoluta sinceridad ante nuestro quehacer ordinario, a tomar en serio la fe que profesamos. La Semana Santa, por tanto, no puede ser un paréntesis sagrado en el contexto de un vivir movido sólo por intereses humanos: ha de ser una ocasión...

    Carta del Prelado [abril 2012]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Os escribo al comienzo de la Semana Santa. Desde la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén, que celebramos hoy, hasta su resurrección en la mañana de Pascua, la Iglesia revive en la liturgia —a la que nos unimos todos— los grandes misterios de nuestra redención. Comencemos, pues, con una profunda acción de gracias a Dios por las grandes maravillas que ha realizado en favor de los hombres. Y dispongámonos con creciente intensidad a acompañar a Nuestro Señor en el Triduo sacro, acercándonos a Él en esas horas dolorosas de su entrega por nosotros, para asistir también a su exaltación gloriosa. Pensar en la muerte de Cristo —advierte san Josemaría— se traduce en una invitación a situarnos con absoluta sinceridad ante nuestro quehacer ordinario, a tomar en serio la fe que profesamos. La Semana Santa, por tanto, no puede ser un paréntesis sagrado en el contexto de un vivir movido sólo por intereses humanos: ha de ser una ocasión...

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  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Hemos entrado en la Cuaresma, tiempo litúrgico con el que conmemoramos los cuarenta días de oración y ayuno de Jesucristo en el desierto, antes de comenzar su ministerio público. Y así como el Maestro empezó su predicación con una llamada apremiante a la conversión —el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar; convertíos y creed en el Evangelio, así la Iglesia nos exhorta a aprovechar las grandes gracias de este tiempo litúrgico fuerte, para dar un paso decidido en nuestro acercamiento a Dios. Siendo una necesidad de cada jornada, la llamada a la conversión resuena de modo más apremiante en las semanas que acabamos de comenzar. En la senda que conduce a la vida eterna, de modo casi insensible podemos desviarnos personalmente algo del rumbo. Por eso la Iglesia, Madre buena y sabia, nos pone delante de los ojos la necesidad de rectificar, sirviéndose también de las oraciones y lecturas de la Misa,...

    Carta del Prelado [marzo 2012]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Hemos entrado en la Cuaresma, tiempo litúrgico con el que conmemoramos los cuarenta días de oración y ayuno de Jesucristo en el desierto, antes de comenzar su ministerio público. Y así como el Maestro empezó su predicación con una llamada apremiante a la conversión —el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar; convertíos y creed en el Evangelio, así la Iglesia nos exhorta a aprovechar las grandes gracias de este tiempo litúrgico fuerte, para dar un paso decidido en nuestro acercamiento a Dios. Siendo una necesidad de cada jornada, la llamada a la conversión resuena de modo más apremiante en las semanas que acabamos de comenzar. En la senda que conduce a la vida eterna, de modo casi insensible podemos desviarnos personalmente algo del rumbo. Por eso la Iglesia, Madre buena y sabia, nos pone delante de los ojos la necesidad de rectificar, sirviéndose también de las oraciones y lecturas de la Misa,...

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  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Tengo la alegría de comunicaros que el Santo Padre me recibió en audiencia hace dos días, el 30 de enero. Como en otras ocasiones, acudí a ese encuentro acompañado de vuestra oración. Al expresarle los deseos de fidelidad a Dios como cristianos, de los fieles y Cooperadores de la Prelatura, le aseguré una vez más la constante oración de todas y de todos por su Persona y sus intenciones. El Papa, como siempre, se mostró muy afectuoso: agradeció el servicio que la Obra presta a la Iglesia y me encargó que transmitiera su bendición a los fieles y a las labores apostólicas en el mundo entero. Secundemos siempre las enseñanzas de su magisterio, con el afán de ofrecer nuestra ayuda total a la Santa Madre Iglesia. Vivamos a diario la realidad del Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam: quered mucho al Romano Pontífice, y secundemos la preparación para el Año de la fe que proclamará dentro de...

    Carta del Prelado [febrero 2012]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Tengo la alegría de comunicaros que el Santo Padre me recibió en audiencia hace dos días, el 30 de enero. Como en otras ocasiones, acudí a ese encuentro acompañado de vuestra oración. Al expresarle los deseos de fidelidad a Dios como cristianos, de los fieles y Cooperadores de la Prelatura, le aseguré una vez más la constante oración de todas y de todos por su Persona y sus intenciones. El Papa, como siempre, se mostró muy afectuoso: agradeció el servicio que la Obra presta a la Iglesia y me encargó que transmitiera su bendición a los fieles y a las labores apostólicas en el mundo entero. Secundemos siempre las enseñanzas de su magisterio, con el afán de ofrecer nuestra ayuda total a la Santa Madre Iglesia. Vivamos a diario la realidad del Omnes cum Petro ad Iesum per Mariam: quered mucho al Romano Pontífice, y secundemos la preparación para el Año de la fe que proclamará dentro de...

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  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Cantando ayer el Te Deum en la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz, ante el Santísimo Sacramento expuesto en la custodia, dábamos gracias a la Trinidad Beatísima por los beneficios que nos ha concedido en el año que acaba de transcurrir. Me sentí muy unido al Papa y a toda la Iglesia, especialmente a cada una y a cada uno de vosotros, y a los innumerables Cooperadores y amigos de la Prelatura. He visto y he oído cómo nuestro Padre rezaba este himno, con hambre de unirse al canto de alabanza que toda la creación rinde a Dios. Todas las mañanas, después de celebrar la Santa Misa y mientras se quitaba los ornamentos sacerdotales, lo recitaba con inmensa devoción, bien unido a sus hijas y a sus hijos. En estos días de Navidad, y siempre, es lógico que se alce con más intensidad al Cielo nuestra acción de gracias, en primer lugar, por la encarnación y...

    Carta del Prelado [enero 2012]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Cantando ayer el Te Deum en la iglesia prelaticia de Santa María de la Paz, ante el Santísimo Sacramento expuesto en la custodia, dábamos gracias a la Trinidad Beatísima por los beneficios que nos ha concedido en el año que acaba de transcurrir. Me sentí muy unido al Papa y a toda la Iglesia, especialmente a cada una y a cada uno de vosotros, y a los innumerables Cooperadores y amigos de la Prelatura. He visto y he oído cómo nuestro Padre rezaba este himno, con hambre de unirse al canto de alabanza que toda la creación rinde a Dios. Todas las mañanas, después de celebrar la Santa Misa y mientras se quitaba los ornamentos sacerdotales, lo recitaba con inmensa devoción, bien unido a sus hijas y a sus hijos. En estos días de Navidad, y siempre, es lógico que se alce con más intensidad al Cielo nuestra acción de gracias, en primer lugar, por la encarnación y...

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  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Hemos entrado en el Adviento, que nos trae una llamada a renovar nuestra esperanza: no una esperanza efímera, pasajera, sino una confianza segura, porque proviene de Dios. Esta expectativa gozosa, tan característica de las semanas que preceden a la Navidad, es la actitud fundamental del cristiano que desea vivir con fruto el renovado encuentro con Aquel que viene a poner su morada entre nosotros: Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre[1]. El domingo pasado, en la primera lectura de la Misa, leíamos unas palabras de Isaías, dolido ante la situación del pueblo elegido. Aquellos hombres y mujeres habían endurecido sus corazones y se habían apartado de Dios, y el profeta se dirige al Señor pidiéndole que los convierta: vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus de tu heredad (…). Ojalá rasgaras los cielos y bajases. Ante ti se estremecerían las montañas[2]. Este clamor, de una forma u otra, resuena con frecuencia a lo largo de estas...

    Carta del Prelado [diciembre 2011]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Hemos entrado en el Adviento, que nos trae una llamada a renovar nuestra esperanza: no una esperanza efímera, pasajera, sino una confianza segura, porque proviene de Dios. Esta expectativa gozosa, tan característica de las semanas que preceden a la Navidad, es la actitud fundamental del cristiano que desea vivir con fruto el renovado encuentro con Aquel que viene a poner su morada entre nosotros: Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre[1]. El domingo pasado, en la primera lectura de la Misa, leíamos unas palabras de Isaías, dolido ante la situación del pueblo elegido. Aquellos hombres y mujeres habían endurecido sus corazones y se habían apartado de Dios, y el profeta se dirige al Señor pidiéndole que los convierta: vuélvete, por amor a tus siervos, a las tribus de tu heredad (…). Ojalá rasgaras los cielos y bajases. Ante ti se estremecerían las montañas[2]. Este clamor, de una forma u otra, resuena con frecuencia a lo largo de estas...

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  • Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Con el mes de noviembre, la Iglesia nos invita a levantar la mirada más allá del horizonte terreno. La solemnidad de Todos los Santos, que hoy celebramos y, mañana, la conmemoración de los fieles difuntos, nos hablan de que Dios nos ha creado para servirle y alabarle en la tierra y gozar de Él eternamente en el Cielo. La vida terrena, por larga que sea, se queda en un brevísimo instante en comparación con la eternidad. Enseña uno de los salmos: ¡el hombre! Como el heno son sus días: florece como flor silvestre; sobre él pasa el viento y no subsiste, ni se reconoce más su sitio. Pero la misericordia del Señor dura desde siempre y para siempre con los que le temen[1]. Muchas veces he oído comentar estas palabras a nuestro Padre, coronándolas con el vultum tuum, Domine, requiram![2]. Lo único definitivo, lo que de verdad vale la pena, es llegar a la casa del Padre, donde...

    Carta del Prelado del Opus Dei [Noviembre 2011]

    Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Con el mes de noviembre, la Iglesia nos invita a levantar la mirada más allá del horizonte terreno. La solemnidad de Todos los Santos, que hoy celebramos y, mañana, la conmemoración de los fieles difuntos, nos hablan de que Dios nos ha creado para servirle y alabarle en la tierra y gozar de Él eternamente en el Cielo. La vida terrena, por larga que sea, se queda en un brevísimo instante en comparación con la eternidad. Enseña uno de los salmos: ¡el hombre! Como el heno son sus días: florece como flor silvestre; sobre él pasa el viento y no subsiste, ni se reconoce más su sitio. Pero la misericordia del Señor dura desde siempre y para siempre con los que le temen[1]. Muchas veces he oído comentar estas palabras a nuestro Padre, coronándolas con el vultum tuum, Domine, requiram![2]. Lo único definitivo, lo que de verdad vale la pena, es llegar a la casa del Padre, donde...

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  • SUMARIO FORMACIÓN PARA LA NUEVA EVANGELIZACIÓN Como los primeros cristianos Necesidad e importancia de la formación Libertad, docilidad, sentido de responsabilidad FORMACIÓN HUMANA Templanza Fortaleza Tono humano El tono humano de los ministros sagrados FORMACIÓN ESPIRITUAL Identificarse con Jesucristo Los medios El Sacramento de la Reconciliación Espíritu de iniciativa y docilidad Humildad y prudencia al impartir la dirección espiritual La formación litúrgica La liturgia de la Palabra La liturgia eucarística FORMACIÓN EN LA DOCTRINA CATÓLICA Fidelidad al Magisterio y libertad en lo opinable FORMACIÓN PARA EL APOSTOLADO Apostolado personal de amistad y confidencia Apostolado de la familia y con la juventud Apostolado y cultura FORMACIÓN PROFESIONAL Trabajo y unidad de vida Rectitud de intención Espontaneidad apostólica * * * Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! 1. Desde el mandato apostólico recibido del Señor (cfr. Mt 28, 19-20), la Iglesia no ha cesado de evangelizar. Muchos frutos vinieron en el transcurso de los siglos: por la gracia de Dios, también la Obra y cada uno...

    Carta Pastoral 2 0ctubre 2011

    SUMARIO FORMACIÓN PARA LA NUEVA EVANGELIZACIÓN Como los primeros cristianos Necesidad e importancia de la formación Libertad, docilidad, sentido de responsabilidad FORMACIÓN HUMANA Templanza Fortaleza Tono humano El tono humano de los ministros sagrados FORMACIÓN ESPIRITUAL Identificarse con Jesucristo Los medios El Sacramento de la Reconciliación Espíritu de iniciativa y docilidad Humildad y prudencia al impartir la dirección espiritual La formación litúrgica La liturgia de la Palabra La liturgia eucarística FORMACIÓN EN LA DOCTRINA CATÓLICA Fidelidad al Magisterio y libertad en lo opinable FORMACIÓN PARA EL APOSTOLADO Apostolado personal de amistad y confidencia Apostolado de la familia y con la juventud Apostolado y cultura FORMACIÓN PROFESIONAL Trabajo y unidad de vida Rectitud de intención Espontaneidad apostólica * * * Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! 1. Desde el mandato apostólico recibido del Señor (cfr. Mt 28, 19-20), la Iglesia no ha cesado de evangelizar. Muchos frutos vinieron en el transcurso de los siglos: por la gracia de Dios, también la Obra y cada uno...

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  • Desde África, el Prelado recuerda en su carta la necesidad de ser y hacer el Opus Dei con la fidelidad personal. También pide oraciones por los frutos de la JMJ. 04 de agosto de 2011 PDF: Carta del Prelado (agosto 2011). Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Cuando recibáis esta carta, estaré —desde hace pocos días— en Kinshasa, la capital del Congo. Antes, del 7 al 12 de julio, hice un viaje a Costa de Marfil; tanto en Abidjan como en Yamoussoukro, me reuní con vuestras hermanas y con vuestros hermanos, y con otras muchas personas que frecuentan las actividades apostólicas del Opus Dei. En todos los sitios me ha llenado de alegría comprobar el desarrollo de la labor que realizan los fieles de la Prelatura, con la colaboración de muchas otras personas. Agradezcamos constantemente a Dios que nos envía sus gracias por la intercesión de la Santísima Virgen, escuchando también los ruegos de San Josemaría, a quien recurrimos siempre: si aquí abajo nos...

    Carta del Prelado del Opus Dei (agosto’11)

    Desde África, el Prelado recuerda en su carta la necesidad de ser y hacer el Opus Dei con la fidelidad personal. También pide oraciones por los frutos de la JMJ. 04 de agosto de 2011 PDF: Carta del Prelado (agosto 2011). Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Cuando recibáis esta carta, estaré —desde hace pocos días— en Kinshasa, la capital del Congo. Antes, del 7 al 12 de julio, hice un viaje a Costa de Marfil; tanto en Abidjan como en Yamoussoukro, me reuní con vuestras hermanas y con vuestros hermanos, y con otras muchas personas que frecuentan las actividades apostólicas del Opus Dei. En todos los sitios me ha llenado de alegría comprobar el desarrollo de la labor que realizan los fieles de la Prelatura, con la colaboración de muchas otras personas. Agradezcamos constantemente a Dios que nos envía sus gracias por la intercesión de la Santísima Virgen, escuchando también los ruegos de San Josemaría, a quien recurrimos siempre: si aquí abajo nos...

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  • La carta del mes se centra en la oración mental, diálogo con Dios, “fuente de agua fresca con la que hemos de empapar nuestro trabajo, nuestro apostolado, nuestras actividades familiares y sociales”. Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Después de viajar a Pamplona para la revisión médica y también para ver a los enfermos, tengo el propósito de ir a Costa de Marfil y hablar con vuestros hermanos y hermanas de ese queridísimo país, por el que tanto hemos rezado en los meses anteriores. Continuemos en esa misma línea ahora, con el fin de que las heridas producidas por la guerra se curen cuanto antes, sin dejar resentimientos ni odios; que todos sean generosos en el perdón, de modo que la reconciliación entre unos y otros cobre honda realidad, para bien de las familias, de la sociedad civil y de la entera nación. Encomendemos estas intenciones al Corazón Sacratísimo y Misericordioso de Jesús, al que honramos hoy, 1 de julio, en la liturgia, y...

    Carta del Prelado del Opus Dei (julio’11)

    La carta del mes se centra en la oración mental, diálogo con Dios, “fuente de agua fresca con la que hemos de empapar nuestro trabajo, nuestro apostolado, nuestras actividades familiares y sociales”. Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos! Después de viajar a Pamplona para la revisión médica y también para ver a los enfermos, tengo el propósito de ir a Costa de Marfil y hablar con vuestros hermanos y hermanas de ese queridísimo país, por el que tanto hemos rezado en los meses anteriores. Continuemos en esa misma línea ahora, con el fin de que las heridas producidas por la guerra se curen cuanto antes, sin dejar resentimientos ni odios; que todos sean generosos en el perdón, de modo que la reconciliación entre unos y otros cobre honda realidad, para bien de las familias, de la sociedad civil y de la entera nación. Encomendemos estas intenciones al Corazón Sacratísimo y Misericordioso de Jesús, al que honramos hoy, 1 de julio, en la liturgia, y...

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